Normativa de prácticas. ¿Qué es un convenio de colaboración?

Tanto si gestionas prácticas de estudiantes universitarios dentro de una empresa, como si te estás planteando hacerlo, es fundamental conocer la normativa existente al respecto y garantizar que se cumple con ciertas condiciones. Actualmente las normas que regulan las prácticas de alumnos están recogidas en el RD 592 del 11 de julio de 2014 en el que se define el convenio de colaboración que tiene que establecerse entre la empresa, el estudiante y la universidad. Veamos con más detenimiento los puntos claves de este decreto y las implicaciones de los mismos para las empresas participantes.

Objetivos y tipos de prácticas de estudiantes en empresas

La presencia de alumnos universitarios realizando prácticas tiene que cumplir siempre con dos requisitos. En primer lugar, que los estudiantes puedan poner en práctica los conocimientos teóricos adquiridos en las aulas y, por otro lado, su estancia tiene como objetivo también que conozcan un entorno real que ayude a mejorar su empleabilidad de cara a su inserción en el mundo laboral.

Además, se distinguen dos tipos de prácticas, curriculares y extracurriculares. Su diferencia fundamental es que las primeras suponen para el estudiante la obtención de créditos como parte de un plan de estudios, mientras que las segundas, aunque deben estar relacionadas con la materia, no suponen la obtención de créditos. Es importante que como empresa, al firmar un convenio con el centro de estudios se especifique la naturaleza de las prácticas y se defina un proyecto educativo con los objetivos formativos.

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Obligaciones para las empresas

El RD define claramente los derechos, deberes y obligaciones de cada una de las partes implicadas en las prácticas profesionales de alumnos universitarios. Te dejamos algún puntos fundamentales a cumplir para garantizar una estancia segura del estudiante y la tranquilidad de la empresa:

  • Es obligatorio que exista un convenio de cooperación educativa entre la Universidad, el estudiante y la empresa. Las tres partes implicadas deben firmarlo.
  • Para la realización de las prácticas se deben definir unos tutores académicos y empresariales.
  • La empresa debe hacer un seguimiento de los objetivos fijados dentro del plan formativo.
  • Siempre que la empresa haga una oferta de prácticas para estudiantes, ésta debe cumplir con el mínimo de información requerida para su publicación.
  • La empresa no puede firmar un contrato con el estudiante en prácticas más allá del convenio de prácticas. Aunque en caso de contratarle una vez finalizado el periodo de prácticas, este tiempo no computará como antigüedad.
  • Cuando el estudiante esté recibiendo una ayuda económica al estudio, es obligatorio que esté dado de alta en la seguridad social tal y como se describe en el RD 1493/2011. Si se trata de prácticas curriculares estas están actualmente bonificadas.

La normativa que rige las prácticas de alumnos universitarios en empresas es bastante estricta y no debe tomarse a la ligera. Las consecuencias de que la estancia de un alumno y su experiencia laboral no cumplan con la legalidad necesaria puede tener graves consecuencias para la compañía.

¿Tienes dudas? Desde la Fundación Universidad Empresa podemos ayudarte para conseguir que tu empresa asegure todos los requisitos y garantizar unas prácticas beneficiosas para todas las partes involucradas. Accede al Real Decreto completo aquí.