Como ya hemos comentado en post anteriores, las tecnologías están cambiando la manera de relacionarnos con el entorno, tanto en las empresas como a nivel personal. En este sentido, es fundamental conocer la tecnología para poder hacer un buen uso de ella impulsando proyectos y cambios en la sociedad. Con el objetivo de indagar más en este tema, en este post hemos querido entrevistar a Juan Carlos Ramiro Iglesias, CEO en AISTE, iniciativa impulsada por la consultora Navarrosa para ayudar a Administraciones Públicas, empresas y organizaciones en la transformación digital social.

Digitalización y transformación digital en la sociedad

Juan Carlos, hace poco CENTAC, ahora AISTE, ¿por qué?

En CENTAC tenía claro, y ahora más que nunca, que sólo se puede garantizar una sostenibilidad social permanente a través de las Tecnologías, si para las Administraciones Públicas (AAPP) generan eficiencia, eficacia y ahorro para reinvertir, y para la empresa privada beneficio económico. Y con esa premisa nace AISTE, para dar continuidad a la filosofía del CENTAC, que lo convirtió en emblema: beneficio social y beneficio económico.

¿Qué es AISTE?

AISTE nace de la unión de la experiencia en consultoría TIC de los profesionales de Navarrosa CyF, el conocimiento de miembros de la extinta Fundación CENTAC, y la alianza con 3i+g, que completa a propuesta de valor con sus 20 años realizando proyectos de consultoría e infraestructuras de telecomunicaciones consultora con habilidades complementarias. AISTE significa Accesibilidad, Inteligencia Social y Tecnología y su objetivo es ayudar a diferentes organizaciones a poner en marcha sus proyectos de transformación digital social. En AISTE creemos que la revolución TIC que vivimos va a entrar en una nueva fase: su empleo para transformar nuestra sociedad y hacerla inclusiva y sostenible, haciendo de las personas nuestro centro de actuación.

tecnologias disruptivas

¿Qué valor piensas que puede tener AISTE para las Administraciones Públicas?

En AISTE tenemos un profundo conocimiento de la legislación que afecta a las personas con discapacidad, limitaciones y mayores, tanto nacional como internacional, y también de la normativa técnica.  En ella está incluida todo lo relativo a la accesibilidad y usabilidad tecnológica. Es una fuente de conocimiento para las AAPP que las puede ayudar al cumplimiento de sus obligaciones legales, al tiempo que mejora la eficiencia de los servicios públicos que se ponen a disposición del ciudadano, para lo cual es necesario un profundo conocimiento de la legislación social y técnica, de las tecnologías y su uso adaptativo, y de las diversidades funcionales de la población.

Y cuando hablamos de accesibilidad digital, no sólo estamos hablando de accesibilidad a las web’s públicas. También hablamos del cumplimiento de la Ley 9/20117 de contratos del sector público, que transpone la Directiva 2014/24 UE, que obliga a incorporar los criterios de accesibilidad en los pliegos técnicos, para lo cual se aprobó la norma técnica EN 301 549, convertida en el estándar europeo de accesibilidad a productos y servicios Tic’s. Pero también podríamos hablar de la reciente aprobación de la Directiva 2019/882 sobre los requisitos de accesibilidad de productos y servicios, obligatoria en todos los Estados de la UE. Todo ello es francamente desconocido para las AAPP y las empresas del sector privado, y nosotros podemos ayudarles en ello. Por citar solo algunas.

«La revolución TIC que vivimos va a entrar en una nueva fase: su empleo para transformar nuestra sociedad y hacerla inclusiva y sostenible, haciendo de las personas nuestro centro de actuación» – Juan Carlos Ramiro

Tecnologías disruptivas: hacia una ciudad más inteligente

Es conocida tu preocupación por las Ciudades Inteligentes o Smart Cities, y su influencia en los ciudadanos, ¿Cómo enfocáis esta inquietud y que puede aportar AISTE en este campo?

El papel de las Administraciones es vital. Si bien es cierto que son las empresas y la industria quienes proveen y fabrican los bienes y productos TIC’s que van a invadir y cubrir la “ciudad inteligente”, son las Administraciones quienes deben elegir qué se hace, cómo se hace, quien gestiona los servicios TIC’s a disposición del ciudadano en espacios públicos, y en definitiva, quién debe diseñar la ciudad. AISTE puede ayudar a las AAPP a convertir sus ciudades en verdaderamente inteligentes implantando soluciones tecnológicas que permitan que la ciudad sea para ser usada por cualquier ciudadano. La accesibilidad y usabilidad tecnológica se convierte en verdaderamente imprescindible.

Es necesario convertir las Ciudades Inteligentes en Usables, concepto más allá de la mera accesibilidad. Y en AISTE lo hacemos desde un concepto nuevo llamado Espacio Integrado Inteligente, donde cualquier ciudadano con independencia de sus capacidades, sea capaz de ser completamente autónomo gracias a las tecnologías. Una ciudad con entornos adecuados tecnológicamente incentiva el bienestar, el negocio, el comercio, permite una mayor eficiencia en la gestión de servicios públicos, ahorra costes, e integra a todos los ciudadanos proporcionando igualdad de oportunidades.

«Es necesario convertir las Ciudades Inteligentes en Usables, concepto más allá de la mera accesibilidad» – Juan Carlos Ramiro

transformacion digital

¿Espacios Integrados Inteligentes? Qué interesante, ¿cómo son?

Un “Espacio Inteligente Integrado (EII)” se implanta en un ámbito físico donde cualquier ciudadano, con independencia de sus capacidades, tendrá la mayor autonomía posible para desplazarse, deambular e interactuar con los elementos del espacio, y usar y utilizar los servicios presentes en él, gracias a las tecnologías con criterios de accesibilidad y usabilidad. Pudiendo, de esta manera, beneficiarse también todas aquellas personas con ceguera, sordera, enfermedades físicas, mentales y mayores. En definitiva, un EII debe ser considerado también como verdadero generador de riqueza, y, por tanto, como siempre mantenemos, como negocio en toda su amplitud: negocio social (que incrementa el nivel de bienestar del ciudadano), y negocio económico.

Mencionas siempre que la Transformación Digital, tan nombrada en los últimos años, tanto en las AAPP como en el sector privado, debe convertirse en Transformación Digital Social, ¿cómo se puede conseguir este objetivo?

Podemos entender por “transformación” digital” la introducción en todos los procesos y servicios de ambos sectores, público y privado, de los productos y recursos que pone a nuestra disposición la industria tecnológica. Sin embargo, este proceso, tomado sin más, sólo generaría un beneficio en la gestión de la eficiencia, y en todo caso, en la ficticia reducción de costes. Pero es cuestionable su peso en un incremento del bienestar social. La Transformación Digital no es sólo llenar de «cacharros» el entorno.

«AISTE puede ayudar a las Administraciones Públicas a convertir sus ciudades en verdaderamente inteligentes implantando soluciones tecnológicas» – Juan Carlos Ramiro

Debemos perseguir el completar el concepto “Transformación Digital” con el adjetivo “Social” (según la sociología). Para que la transformación digital beneficie a toda la sociedad (concepto amplio y preferible) o a grupos sociales amplios, la introducción de la tecnología (bienes y productos) y sus recursos (aplicaciones y servicios), debe realizarse tomando a la persona como centro, y pensando en la persona como destinatario principal de la transformación digital. Y si queremos una “Transformación Digital Social” completa y en su concepto amplio, con beneficio directo en cada actor de la sociedad, la gran mayoría de los bienes, productos y servicios implementados en ella, deben, además, cumplir necesariamente determinadas condiciones. Dos de ellas, innegociables, la accesibilidad y usabilidad de toda la tecnología y recursos Tic utilizados.

La transformación digital es, en definitiva, la transformación de la sociedad. Es el cambio de nuestro modo de vida, de nuestros hábitos, de nuestras costumbres, de un nuevo sistema de trabajo y producción, de nuestra forma de acceso y utilización de servicios públicos y privados. Para todo ello, AISTE está disposición de las AAPP.

transformacion digital ejemplos

Hablas siempre de beneficio social y beneficio económico, ¿Eso significa que la legislación y las obligaciones legales no son suficientes?

Por supuesto que las leyes y las normas técnicas deben existir y son imprescindibles y necesarias. Eso es indiscutible. El problema es que la evolución tecnológica y los servicios que se generan mediante ella van siempre muy por delante del desarrollo legislativo. A ello debemos añadir la lentitud de los procedimientos judiciales y de garantías, problema no sólo de nuestro país, sino que afecta a todos los Estados, en mayor o menor medida. Por otro lado, nos encontramos con que la accesibilidad y la usabilidad tecnológica sigue teniendo muy poco peso dentro de las Leyes, Directivas Europeas o Convenciones internacionales, a nivel sancionador. Las sanciones por no cumplir los criterios de accesibilidad y usabilidad tecnológica son verdaderas limosnas para las grandes compañías tecnológicas, y verdaderas barreras para las PYMES.

«La transformación digital es, en definitiva, la transformación de la sociedad» –  Juan Carlos Ramiro

¿Cómo darle la vuelta a la situación? Enseñando, de manera veraz, a las empresas privadas que la accesibilidad tecnológica genera beneficio económico. Y esto es real. La accesibilidad y usabilidad digital incrementa la productividad también. ¿Y para las AAPP, que no deben buscar beneficio económico? No, evidentemente, pero sí eficiencia y eficacia en los servicios públicos que se ofrecen al ciudadano; ello redunda en beneficio social, pero también en reducción de costes que pueden volver a invertir en más y mejores servicios, incrementando al tiempo las licitaciones que, de nuevo, revierten en el sector privado para crear también beneficio económico. La accesibilidad es una verdadera oportunidad de negocio, y así también lo ha contemplado la UE al definir la “Silver Economy” por el envejecimiento poblacional, ecosistema social y económico que va a generar un incremento en el consumo individual de productos y servicios TIC accesibles y usables de manera exponencial.

Últimamente hablas más de Usabilidad que Accesibilidad, ¿Hay alguna razón?

La Usabilidad lleva intrínseca la accesibilidad, es el concepto global.  Usabilidad hace referencia al producto o servicio en sí mismo, pero también a las condiciones del entorno. Por eso, cuando hablo de Smart Cities hablo de Usabilidad de la Ciudad. Que los bienes y servicios distribuidos e implementados en la ciudad sean accesibles, pero también las condiciones del entorno y del acceso a cada uno de ellos. En este sentido cobran una relevancia especial las tecnologías.

«La accesibilidad es una verdadera oportunidad de negocio» – Juan Carlos Ramiro

Conclusiones de la entrevista con Juan Carlos Ramiro

Desde la Fundación Universidad-Empresa ha sido un placer contar con Juan Carlos Ramiro para que nos cuente, enseñe e impulse a seguir mejorando y transformando digitalmente la sociedad de manera beneficiosa para todos los ciudadanos. Tal y como ha dicho Juan Carlos: «Es necesario convertir las Ciudades Inteligentes en Usables, concepto más allá de la mera accesibilidad.»

Si quieres saber más sobre las tendencias en digitalización que están marcando nuestra sociedad actualmente, te animamos que eches un vistazo a la entrevista con Silvia Leal, asesora de la Comisión Europea, speaker internacional y divulgadora, experta en tecnología y tendencias de futuro.

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