Hoy entrevistamos a Lucía Jiménez Almendros, extenista y actualmente psicóloga y coach entre otros, de bepro, Lucía, ¿Nos puedes contar un poco tu trayectoria profesional?

Mi trayectoria profesional, dedicada al mundo de la psicología, comienza hace aproximadamente 15 años, cuando en medio de una crisis personal decido darle un rumbo a mis estudios que en ese momento estaban relacionados con las Ciencias del deporte y me adentro de lleno en el mundo de la psicología.

A partir de ahí, junto con mi director de tesis, presentamos un proyecto de investigación que es apoyado por el Ministerio de Educación y recibo una beca nacional (FPU) durante cinco años que me permite dar clase en la universidad y llevar a cabo una investigación relacionada con la inteligencia emocional y el pensamiento en deportistas de competición.

Y si relaciono esta decisión con mi etapa deportiva previa, de alguna forma, todo adquiere mucho sentido, puesto que venía de haber dedicado toda mi vida al tenis de competición, disfrutando mucho, también pasando momentos difíciles, y de alguna forma, esto suponía darle continuidad a lo que empecé como deportista y enlazaba como profesional.

No todo es trabajar, ¿quién es la verdadera lucía?

Soy una amante de la naturaleza, vivo en un entorno muy tranquilo y con la grandísima suerte de poder ver casi a diario mar y montaña. Me encanta hacer deporte, también me encanta viajar y, de hecho, cada uno o dos años me gusta conocer un país nuevo de una cultura completamente diferente.

Disfruto muchísimo el tiempo con mi familia y con mis amigos/as, y por supuesto me llena profundamente una buena conversación, un libro, un paseo por la naturaleza, y un buen concierto de música en directo…, si es posible de clásica.

Fuiste tenista profesional durante muchos años ¿Qué fue lo más duro de esa etapa?

Sin duda, lo más duro fue viajar sola. A pesar de que entrené en la Federación de tenis de Madrid durante cinco años, al final de esa etapa y el inicio de la siguiente tuve que viajar sola a los torneos, eso suponía en torno a 25-30 semanas viajando de un sitio para otro del mundo, arreglando todo lo necesario para las competiciones: vuelos, hoteles, entrenamientos previos a las competiciones, y los propios partidos en sí…

Si bien aprendí muchísimo, especialmente a pasar tiempo conmigo misma, hubo también momentos en que me resultó tremendamente difícil y eché en falta la compañía de un entrenador/a, por el apoyo deportivo y por el personal también.

Después de tu etapa profesional ¿Ya tenías pensado qué ibas a hacer? ¿Fue difícil el camino del deporte al trabajo, llamémoslo “normal”?

Sabía que iba a estudiar, esto es algo que me han transmitido muy bien desde casa. Me gustaba todo lo relacionado con la rama de la salud. Por un lado, pensé estudiar Medicina, pero por otro me pareció “demasiado tarde”. Como quería seguir vinculada al ámbito deportivo finalmente me decanté por Ciencias de la Actividad Física y del Deporte como primera carrera. El resto ya lo he comentado antes… acabé haciendo años después, el doctorado en Psicología del Deporte y la carrera de Psicología más tarde.

Digamos que todo esto no estaba pensado con esta claridad desde el principio, las cosas fueron cogiendo forma a medida que pasaban los años y que yo realmente definía a qué me quería dedicar. Recuerdo, de hecho, una sensación de vacío muy grande cuando dejé de jugar, por el hecho de cambiar la identidad como jugadora y transformarme en estudiante, empezando desde “cero”.

¿Qué significa Bepro para los estudiantes y deportistas?

Bepro es una fundación que ofrece apoyo al deportista a lo largo de toda su trayectoria deportiva y académica y que lo acompaña además en la transición al mundo laboral.

Quienes formamos parte de Bepro, sabemos precisamente lo que supone cada una de las etapas deportivas, las dificultades que se pueden atravesar en el camino y las oportunidades que se abren también. Por eso Bepro ha tejido una red de apoyos en torno al deporte para que la persona, en plena formación deportiva, académica, y sobre todo, personal, se sienta acompañada y con apoyos reales a lo largo de todo su camino.

Bepro nace precisamente para cubrir esas carencias que quienes estamos dentro -incluida la presidenta, Ana Salas, principal impulsora de este precioso proyecto-, nos encontramos a lo largo del camino como deportistas.

Bepro tiene el propósito de llenar ese vacío y de que ningún deportista tenga que renunciar a sus estudios y su deporte al más alto nivel, dando soporte a cada una de las etapas del desarrollo deportivo, académico y vital.

¿Cómo ayudáis exactamente en la parte de coaching a estos deportistas jóvenes?

Desde el área de Psicología y bienestar de la fundación ofrecemos concretamente dos tipos de apoyos que son además compatibles entre sí:

1) un acompañamiento psicológico por parte de una de las psicólogas especializadas

 2) la mentorización, que la llevan a cabo exdeportistas de reconocimiento internacional que ponen a disposición del deportista sus experiencias y asesoramiento.

Lo que pretendemos es conocer el punto en el que se encuentre el deportista y ayudarle a trazar un camino lo más beneficioso e ilusionante tanto a nivel deportivo, como académico y personal. Nos gusta que el deportista entienda la importancia del equilibrio en las áreas más importantes de su vida.

Teniendo en cuenta que la mayoría de ellos están poniendo mucha energía en lo deportivo, les ayudamos a que sigan cuidando también su parte personal y su formación académica, sabiendo que son puntos de apoyo fundamentales en la trayectoria vital de una persona.

Se ha avanzado mucho en hablar de salud mental ¿Crees que aún queda mucho camino por hacer? Ejemplos

Mucho. Es cierto que se está dando mucha visibilidad a la salud mental, tanto dentro como fuera del deporte, sin embargo, los prejuicios y el desconocimiento son aún muy evidentes. Siempre decimos que no se percibe de la misma forma una lesión física, que una “lesión emocional”. Estas últimas se ponen más en cuestión y en muchos casos los deportistas se ven juzgados por las mismas.

Tenemos un gran camino que recorrer para concienciar y sensibilizar a la población de la importancia de la salud mental, pero no entendida como algo que pasa de puertas para afuera, sino entendida como una parte fundamental del desarrollo personal de cada uno de nosotros/as.

Podría nombrar muchos deportistas que nos sirven como ejemplo de, por un lado, la gran visibilidad que está ganando la salud mental y el gran recorrido que estamos haciendo en ese sentido; y por otro, el mismo ejemplo de estos deportistas nos sirve para darnos cuenta del camino que aún queda por recorrer.

Ejemplos muy reconocidos: Simone Biles, la excelente gimnasta que ha hablado en repetidas ocasiones, desde hace años, de las dificultades que ha atravesado en materia de salud mental; varios tenistas, como son Naomi Osaka, Paula Badosa, Zverev, Anisimova…; el nadador Michael Phelps, el gimnasta Gervasio Deferr, la jugadora profesional de la WNBA Julie Allemand, el futbolista André Gomes, Andrés Iniesta… y tantos y tantos ejemplos que por suerte van saliendo a la luz y ayudan a tomar conciencia de la importancia del autocuidado y el autoconocimiento.

¿Qué es lo más difícil de cuidar en la salud mental de un deportista?

Quizá el que tomen conciencia de que su salud mental es también cuestión de “entrenamiento”, es decir, están súper concienciados a entrenar en lo físico y en lo técnico, y no todos, de la misma forma, en lo psicológico. Esta conciencia en que la parte psicológica y por ende nuestra salud mental se puede entrenar con pequeños hábitos diarios es unos de los principales retos que nos encontramos.

También el hecho de que muchas veces estos deportistas afrontan situaciones complejas en edades en que biológicamente no están del todo preparados, y hemos de adecuar de la mejor manera posible este salto madurativo y sus exigencias deportivas.

¿Cómo es lidiar con personas jóvenes en el ámbito de la psicología y el coaching?

Es muy bonito, porque son chicos y chicas en pleno desarrollo, con todo por hacer y aprender, y muy sensibles al cuidado que les ofreces. Toman en gran consideración la ayuda que reciben. Saben que los entiendes y cuando se crea esa conexión, se abren, eso es precioso.

Una de nuestras máximas es la de acompañar respetando el proceso personal y confiando en que la persona tiene los recursos que necesita para salir adelante, sólo hay que ayudarles a que lo vean y se ilusionen con lo que tienen por delante.

La FUE y bepro han llegado a un acuerdo de colaboración para dar oportunidades de prácticas tras estudiar fp o grado universitario a deportistas, crees que es un paso importante para dar ese salto?

Es fundamental precisamente por todo lo que venimos comentando a lo largo de la entrevista. Cuando te dedicas de lleno a un deporte te identificas enormemente con tu rol de deportista y no es fácil sentir que te vas a desarrollar plenamente en otras áreas; eso también es natural, puesto que toda tu energía está puesta en hacerlo lo mejor posible en tu deporte.

El hecho de ofrecer salidas y tender la mano al deportista en esta transición, en la que su identidad deportiva empieza a ser compartida con la identidad laboral y personal es un punto de apoyo fundamental en el camino. Es, de hecho, una forma de proteger y cuidar su salud mental, haciendo que las transiciones personales y profesionales sean más progresivas y naturales.

¿Cómo deben los jóvenes lidiar con la presión actual de notas en los estudios, trabajos, redes sociales, éxito, vivienda, etc?

Vivimos en una sociedad en la que estamos expuestos constantemente a la evaluación, al juicio, a las puntuaciones, a los rankings… Todo esto se ha incrementado de manera exponencial a raíz de la exposición a los medios de comunicación, a las redes sociales y a Internet. Es una realidad con la que convivimos y a la que resulta difícil/imposible negarse.

Por eso, lo que recomendamos es precisamente que se cuiden a sí mismos, que no tomen por cierto todo lo que escuchan en las RRSS, que se cuestionen y reflexionen acerca de lo que ven y lo que oyen, que aprendan a tomar decisiones desde su voluntad y su criterio… Y que caminen con la cabeza bien alta por ser como son, y no por ser como los medios, las RRSS u otros les dicen que sean.

¿Algún consejo adicional que quieras dar a los jóvenes?

Que por encima de todo, se empeñen en ser buenas personas, es una garantía de por vida. Y que se cuiden por dentro y por fuera.

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