El talento se paga

“Yo realicé unas prácticas NO remuneradas y me sentí estafado” es una frase que puedes escuchar en cualquier anden del metro, en cualquier autobús, en cualquier Universidad… de boca de los jóvenes españoles.

“Prácticas en el departamento XXXX- No remuneradas” es una oferta que se ve a menudo en muchas de las plataformas de búsqueda de empleo.

Es una realidad. Son muchos los jóvenes que día a día se enfrentan a este tipo de prácticas, donde se dejan la piel para demostrar lo que valen y reciben una formación práctica en una compañía a cambio de ninguna remuneración.

Son muchos los motivos por los que las prácticas deben tener una remuneración, pero sobretodo me gustaría resaltar los siguientes:

  • El talento se paga: en caso contrario ocurrirá el fenómeno denominado como “Fuga de Talento”. La pasantía es una muy buena puerta de acceso a muchas empresas. Ayuda a continuar la formación y a valorar cómo los chicos se desenvuelven en el puesto, con el equipo, etc. Y, una vez transcurrido el periodo de prácticas, dar la oportunidad de incorporarse a en la compañía. Pero esta puerta es bidireccional. Si no cuidas a tus tutelados, el futuro de la empresa, se irán a otra compañía donde se les valore.
  • Las prácticas deben ser remuneradas, ya que en caso contrario son limitantes. ¿Qué ocurre con los estudiantes sin solvencia o ayuda económica para mantenerse durante las prácticas? A esto hay que sumarle gastos extra como el transporte, la comida y la asignatura de prácticas.

Sin duda se debe terminar con este tipo de prácticas, ya que lo único que se consigue es que muchos jóvenes españoles emigren a otros países donde sí se les valora, llevándose con ellos ganas, motivación y conocimientos, entre otras muchas cosas.

 

Teresa Codina
Técnico de RRHH