El cambio en los procesos de selección

¿Cómo debo comportarme en una entrevista de trabajo? ¿Qué cosas no debo hacer o están mal vistas? ¿Cómo debo de ir vestido? Son preguntas que probablemente nos hayamos hecho cuando, por primera, vez una empresa nos informa de que vamos a participar en un proceso de selección. La reacción más normal es buscar en Google toda esta información, pero lo cierto es que las empresas evolucionan, y con ellas los procesos de recursos humanos, por lo que es probable que todas las respuestas que encontremos estén anticuadas.

Según datos de la UE el 45% de los empleos en el año 2020 estarán relacionados con el entorno digital, lo que se traducirá en una demanda laboral de 900.000 puestos de trabajo. Un argumento más que suficiente para que las empresas se planteen sumarse a la transformación digital.

A la hora de buscar talento digital la clave está en agilizar la relación con los candidatos, haciéndola mucho más fácil y rápida. Y es que, a pesar de que en España vivimos ante la paradoja de tener una tasa de paro juvenil que alcanza un 37,4%, lo cierto es que hay una guerra abierta por el talento joven entre las empresas. Diferenciarse del resto es crucial hoy en día.

Para ello las empresas más punteras incorporan nuevas tecnologías y gamificación a esta búsqueda de talento, dando un giro de 360 a la experiencia que viven los candidatos. El impacto en redes sociales, sobre todo en LinkedIn, entrevistas o dinámicas de grupo realizadas a través de videollamada e incluso la posibilidad de hacer juegos, son algunos ejemplos que podemos encontrar en un proceso de selección.

Y entonces, ¿cómo me preparo para un proceso de selección?

Nuestro consejo es que debes saber “vender” tu candidatura a la empresa demostrando que tus aptitudes, conocimientos, habilidades y experiencia son las idóneas para ocupar la vacante. Para ello deberás de tener en cuenta que actualmente el candidato perfecto tiene un perfil híbrido. Es decir, el que cuenta con conocimientos propios de su titulación y otros relacionados con el mundo digital; un buen nivel de inglés y las denominadas soft skills o competencias como la capacidad de comunicación, investigación, análisis de opciones, toma de decisiones, adaptación, flexibilidad…

Como conclusión, te recomendamos que prepares la entrevista con antelación para tener las ideas claras, ir relajado y ser uno mismo, con todo ello ¡el éxito estará asegurado sin duda!

 

Olaia González
Técnico de RRHH