Aprender liderazgo no es algo que esté incluido en los programas de prácticas. Así se desprende de un estudio de Fundación Universidad-Empresa (FUE) y el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) que evalúa el perfil competencial de los alumnos de prácticas a nivel de destrezas, preferencias, experiencia y formación.

“El estudio analiza el impacto de las prácticas en el perfil competencial de los alumnos, con una evaluación inicial y final”, detalla Carmen Palomino, directora de Operaciones de Fundación Universidad-Empresa (FUE). En ese sentido, el estudio concluye que los estudiantes ganan experiencia en todas las competencias menos en esta.

“Es un error entender el liderazgo solo como la capacidad para dirigir equipos”, explica Palomino. “El liderazgo como competencia implica tener iniciativa, influir con tus ideas, establecer conexiones de valor y abrir nuevas opciones a través del desempeño”, añade Palomino.

No obstante, “son las universidades y las propias empresas las que deben proporcionar espacio y oportunidades para que los estudiantes desarrollen estas competencias”, matiza Silvia Molinero, psicóloga y consultora de Talento Joven en Fundación Universidad-Empresa.

Además, desde FUE consideran que los estudiantes deben estudiar liderazgo y tener iniciativa a la hora de proponer nuevas ideas. “Esto también implica responsabilidad sobre las tareas, establecer plazos, cumplir objetivos y pedir ayuda si la necesitan”, revela Molinero.

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El estudio se basa en los programas de prácticas de FUE donde han participado casi 200 becarios de toda España en un total de 50 empresas de distintos sectores. La media de edad son 24 años.

Aspectos de mejora: Comunicación y compromiso

Más allá de aprender a ser líder, otro de los aspectos de mejora, según el estudio, son las competencias relacionadas con la comunicación y las relaciones. “Tradicionalmente los estudiantes en prácticas mantienen un perfil bajo a la hora de relacionarse porque se sienten poco relevantes”, explica Carmen Palomino.

También existen carencias en el compromiso, valores y establecer metas ambiciosas. “Es importante transmitir a los estudiantes en prácticas la cultura corporativa y promover el engagement para facilitar su sentimiento de pertenencia”, sugiere Palomino.

En esa línea, Silvia Molinero considera que con frecuencia las empresas ven a los estudiantes como “algo temporal”, por lo que es difícil “exigirles que desarrollen su compromiso con los valores corporativos”. “Es importante demostrar a los estudiantes que son una parte importante de la empresa, del talento y del futuro”, incide.

Estas carencias también están relacionadas con la movilidad, la precariedad laboral y la falta de perspectiva clara de contrato. “Si queremos que los estudiantes se comprometan con la organización y se queden, hay que apostar por ellos”, reconoce la responsable de Talento Joven de FUE.

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Si estás interesado en aprender liderazgo, o quieres conocer más sobre el estudio, recuerda que, desde la Fundación Universidad-Empresa y Talentoteca estamos aquí para ayudarte en lo que puedas necesitar.